Admiración

  
Te miro con recelo, por ser aquella joya con luz propia que renace igual que el más bello amanecer; te miro con asombro por las noches en las que tus ojos me condenan a la nada y al todo, como si las estrellas se alinearan sobre tu piel y me invitaran a explorar una galaxia en donde mi alma se derrame de pasión con fugaz locura.

Te miro con fascinación cuando tus dedos se enredan con los míos atando también mi corazón, sobre tus huellas que me penetran haciéndome desvanecer ante el tacto. 

Te miro entre suspiros que delatan mi gran amor que como fuego incontrolable me va consumiendo hasta hacerme cenizas, te miro maravillada de que la realidad me golpee el rostro mil veces y que mil y una vez sigas estando a mi lado.

Te miro sin creer que invadas mi ser, puliendo cada cicatriz hasta hacerlas desaparecer, que la perfección que en ti existe la tatúes sobre mi y que sigas siendo todo aquello por lo que quiero vivir.


Te miro un millón de veces, y termino amándote infinitamente.

L. Mdz

Comentarios

Entradas populares de este blog

Gran Viajero

Suplica I

Fuck me